Me asusta, al inicio, el amor ciego. Luego, con un poco de dolor, una pizca de distancia, es maravilloso ver con nitidez la mujer que amas, más acá del amor, en el reino de la decisión.
Por el espectáculo sensitivo de los encuentros quiebra anhelos, perdí de vista el amor sutil, el que avivas cada día, el que contigo se hace cielo y milagro.
Quiero saber si es amor lo que siento. Y te me caes del entusiasmo. Y se granula la sustancia que me brota de adentro. Y el deseo se esconde de mis ganas de vivir.